sábado, 27 de octubre de 2012

Es bueno escuchar a la voz del hombre común.

Genial!!!

Respuesta a :
Juan  Pablo Feinmann.
Filosofo 
octubre 3, 2012

Por:

Fabián Ferrante.

(Hombre de la calle que no terminó el secundario, 

pero fue bendecido por conocer mujeres 

admirables)

Sobre el patrimonio de Cristina.


Sin la menor duda, señor Feinmann, 
hay otros patrimonios en la Argentina que se han multiplicado muchísimo 
más, nadie duda eso.
Patrimonios que, por cierto, la autoridad gubernamental de contralor tiene la potestad de investigar y, eventualmente, sancionar, si la sanción cupiera.
Pero en este punto se le está escapando un detalle que no parece menor: el de Cristina Fernández no es “un patrimonio cualquiera”; es el patrimonio de la Presidente de una Nación.
Una presidente que respondió con meridiana claridad al justificar su patrimonio en que “ha sido una exitosa abogada”, pero resulta que jamás ha estado matriculada en colegio de abogados alguno a lo largo y ancho de la Argentina, y no se han encontrado hasta el presente escritos ni presentaciones que muestren su firma en carácter de abogada.
Un patrimonio que se incrementó en un 3540% en 8 años, durante los cuales el matrimonio Kirchner ocupó alternativamente los cargos de Presidente de la Nación, Senador por la Pcia. de Bs. As. y Diputado Nacional. 
Usted no debe atacar a la “señora del común” que no quiere a Cristina, usted debería explicar cómo hizo Cristina para lograr tamaño incremento patrimonial de manera legal.
Pero no lo hacen; ni ella ni usted, Sr. Feinmann.
Sobre las mujeres del común y Cristina
Si, tal como usted afirma, el presunto “odio” del que acusa a la “señora del común” se tratara de envidia hacia lo que tiene Cristina, le pido, Sr. Feinmann, me explique por qué motivo esa misma señora no “odia” a mujeres como Susana Giménez o Mirtha Legrand, por poner dos simples casos de mujeres argentinas populares que tienen un patrimonio ciertamente alto, acaso tan alto como el de la propia Cristina Fernández o más.
Lejos de odiarlas, hasta me da la impresión de que las quieren, vea…
Pero en algún sentido, Feinmann, es probable que Ud. tenga algo de razón cuando dice que la “señora del común” no tiene lo que sí tiene Cristina.
La señora, la mujer de la calle, la mujer del común, no sólo no tiene el patrimonio de Cristina, tampoco tiene su sed de revancha histórica, tampoco tiene su descaro para mentir en público, tampoco tiene su sorna, tampoco tiene su sarcasmo. La señora del común se define como señora, como mujer, y no como “cuadro político”, ni como “militante”. Es, en todo caso, una sufrida militante de la vida cotidiana.
Entonces, yo creo, Sr. Feinmann, que usted defiende tanto a Cristina porque, posiblemente ella le haya permitido tener sus 15 minutos de fama, tal como refería Warhol, que le permiten salir a agredir y a atacar impunemente a la gente del común por el mero hecho de pensar distinto.
Creo que usted la defiende porque tiene un ciclo propio en un canal cultural desde donde puede eyacular libremente sus presuntas condiciones de filósofo, aunque con esta carta haya demostrado que es un filósofo que no conoce ni comprende al primer y principal actor de la vida en cualquier parte del mundo: la gente.
La señora del común, puesta a disertar en las Naciones Unidas, probablemente pueda explicar sin leer un solo papelito cómo se aman, se crían y se educan hijos, o cómo se sostiene la estructura familiar desde la moral y desde la cultura del trabajo y el esfuerzo. No necesitaría papelitos para hacerlo, tampoco zapatos Louboutin ni ferretería dorada de decenas de miles de dólares.
Y demostraría, sin la menor duda, que no sólo está contenta con su vida, con la que eligió, y para la que trabajó, sino que también está orgullosa.
Sr. Feinmann, si su razonamiento filosófico al momento de hablar de mujeres pasa por comparar entre estar viejita o no, si estar fulera o no estarlo, ser un bagayo o no, si de joven fue linda o no, me permito decirle, con el mayor de los respetos, no solamente que Ud. no entiende absolutamente nada de filosofía; usted, claramente, tampoco entiende absolutamente NADA de mujeres.
Al leer sus económicos conceptos, uno barrunta que está escribiendo sentado en el inodoro y con una revista en la mano… pero no se preocupe, a su edad no le saldrán pelitos en las palmas de las manos.
Una MUJER con mayúsculas y con todo lo que implica, está infinitamente más allá de las banalidades adolescentes a las que usted refiere en sus comparaciones.
A las mujeres del común no les pasa con Cristina lo que usted infiere; les pasa algo diferente: sienten vergüenza de que las presida un “cuadro político militante” que cada día tarda horas en colocarse un disfraz televisivo y que llega al increíble sinsentido de tratar de esconder su auténtica apariencia a “cara lavada”.
Yo no creo que lo que usted dice sea lo que les pasa a las mujeres; lo que yo creo es que usted a lo largo de su vida claramente no ha tenido la fortuna de conocer demasiadas mujeres…
Sobre los hombres y Cristina
Ante todo, le agradezco que me aclare que Cristina Fernández es imposible para mí. Si bien ya lo intuía desde antes, aquí llega usted a brindarme tranquilizadoras certezas.
No deja de tener razón cuando dice que ella ha hecho una carrera política brillante: es inobjetable. Lo que resulta ciertamente lastimoso para todos es que la persona a la que un filósofo argentino destaca como “la mejor de todos” no haya tenido la mínima altura intelectual ni las indispensables condiciones políticas para poder llevar adelante sendos cuestionarios de estudiantes universitarios de USA en dos universidades.
Resulta penoso para el país y también para la Patria, si me permite la diferenciación, que usted propugne la exaltación pública de quien hace 9 años que gobierna este país sin tener mínima argumentación para responder preguntas ciertamente básicas.
Resulta dramático que la señora y el señor del común deban asistir por TV al desenfoque casi histérico y plagado de menoscabo y agravio que su admirada presidente realizó sobre chicos temblorosos que preguntaron trivialidades.
Nueve años gobernando un país para que ni siquiera las trivialidades puedan ser respondidas.
Usted habla de fundamentaciones, dice que su relato (suyo) está argumentado y entonces se lo debe respetar, y etc., etc., etc..
Sr. Feinmann, uno puede respetarle su libertad de proclamar vulgaridades, pero no pretenda que, además, se lo festeje.
Si usted ha vivido en la desdicha de no conocer mujeres que se auto sustenten y no se tiren a los pies de nadie, más que criticarlo lo compadezco.
Este país está superpoblado de mujeres con esas características, mujeres que estudian, trabajan y educan a sus hijos, y todo a un tiempo.
Mujeres que enseñan, que educan, que investigan, mujeres que escriben, pintan, cantan, bailan, componen bellas canciones y realizan tareas artísticas para la comunidad y para la posteridad.
Mujeres que desde el anonimato absoluto acompañan a enfermos terminales sentadas junto a su lecho de enfermo.
Mujeres que, como Margarita Barrientos, dedican su vida a ayudar a los que menos tienen desde el simple y básico hecho de proveerles alimentación sin pedir nada a cambio; y le aseguro Feinmann, que ella, cuando se para frente a las enorme ollas del comedor Los Piletones, no usa ni ironía ni sarcasmo ni carteras Louis Vuitton. Mete manos a la obra cortando cebollas y revolviendo el guiso que va a alimentar a los chicos de los que todos se olvidan siempre. Tanto desde La Matanza cuanto desde Harvard.
Este país está lleno de hombres que tuvimos y tenemos la dicha de ser acompañados por mujeres admirables, hermosas o no tanto, jóvenes o no tanto, pero con lo más importante: un alma adentro.
Le reitero mi pésame a causa de sus evidentes carencias respecto del género femenino.
Cuando lo leo describir su visión acerca de hombres, mujeres y sus interrelaciones y visiones, me da la impresión de que usted no se sienta a tomar café con amigos desde 1964.
Si el discurso político del gobierno nacional al que usted suscribe atrasa 35 años, su enfoque personal sobre la vida y sobre la gente atrasa 50.
Tiene muchísima razón cuando dice que “no somos todos iguales intelectualmente”, Feinmann.
El intelecto se desarrolla en los claustros, con los libros, y en la calle.
Y a usted es evidente que alguien le ha negado la tercera bendición.

jueves, 18 de octubre de 2012

Es tiempo de tomar conciencia ciudadana, o terminar siendo NADA.



EN BUSCA DE UNA ALTERNATIVA .



No toda la responsabilidad tiene que ver con lo que ofrece la política. 
La permisividad ciudadana explica buena parte de lo que pasa.
Es importante no conformarse, animarse a exigir mas, y sobre todo a asumir la significativa porción que nos toca como ciudadanos en esto que padecemos a diario.


Espero que el artículo sume al debate ciudadano y ayuda a la discusión.Gracias por la difusión y bienvenidos, los comentarios y críticas.
Alberto Medina Méndez


Opción diferente, se busca.

Algunos suelen enfadarse cuando se critica a la política. Sostienen que esas afirmaciones contra el sistema, dañan la esencia democrática. Es posible que el debate. no haya sido suficientemente profundizado y se confundan, como tantas otras veces, consecuencias con causas.
La política no goza de buena reputación, y esto está lejos de ser una suposición, sino en todo caso la conclusión a la que arriban muchos estudios serios en buena parte del planeta. La política, sin duda alguna, genera más rechazo que adhesión.
Cuando la opinión ciudadana afirma detestar esa palabra y todo lo que simboliza, se deberían buscar las razones que explican esa visión.
Si se hiciera un intento sensato, más desapasionado, tal vez se podría comprender, que mucha gente, y con buenos argumentos por cierto, relaciona la política a la mentira, a la corrupción y a la hipocresía.
No se puede esperar otra cosa de la sociedad, cuando se le pide opinión sobre la política, que cierto desprecio, una importante dosis de desconfianza y poca esperanza respecto del futuro de esa actividad.
Es inevitable que cuando se consulta a cualquiera por estas cuestiones, automáticamente la relacionen con la figura de los gobernantes de turno, de los que acceden al poder, de quienes realmente lo ejercen.
Lo que sigue sin quedar claro, es por qué los que pretenden reemplazar a los que gobiernan, los supuestos opositores, se parecen tanto a sus contrincantes y no ofrecen una verdadera alternativa de cambio, ni se mueven con una modalidad distinta o plantean un discurso absolutamente diferente.
La sociedad, mayoritariamente, piensa lo que piensa, porque las evidencias lo demuestran y están a la vista, porque ese desprecio encuentra fundamento a cada paso en lo que se observa a diario, y en lo que las revelaciones que siempre se filtran, terminan confirmando todo.
La sociedad, se ha convertido finalmente, en prisionera de los “sistemas” que ella misma ha avalado y posibilitado construir. Los que pretenden el poder, y mucho más aun los que lo detentan, se ocupan permanentemente de generar condiciones que les garanticen el mejor margen de maniobra para el ocultamiento, el manejo discrecional y la escasa transparencia, todas cuestiones que claramente no podrían contar con anuencia social alguna.
Pero algún día llegará lo que la mayoría dice buscar, es decir un espacio político capaz de satisfacer las condiciones más elementales de demanda de la sociedad. Y surgirán desde allí algunos líderes capaces de representar lo que la gente desea, hombres y mujeres dispuestos a ofrecer transparencia en la administración de los recursos públicos, honestidad como valor central de la gestión, integridad en la forma de hacer las cosas, inclusive hasta el aval de la comunidad para decir lo políticamente incorrecto.
Pero buena parte de la tarea no es que esos líderes surjan espontáneamente como producto de la casualidad, o de alguna cuestión mágica del destino, sino como la inevitable y esperable consecuencia de una acción sistemática de los individuos.
Los ciudadanos reclaman justicia. La idea es terminar con la corrupción, para que esos políticos no se salgan con la suya, llevándose el fruto del esfuerzo de todos, financiando sus aventuras políticas y alimentando su crónica ambición por enriquecerse con dinero ajeno.
Reclamarle a la política, honestidad intelectual no debería ser un despropósito y exigirle un verdadero culto a la verdad, aunque muchas veces no sea el paraíso que se desea escuchar y conocer, tampoco tendría que suponer demasiado.

Los ciudadanos tienen, en estos tiempos, la responsabilidad de establecer nuevas reglas de juego, otros estándares de mayor calidad. Si los corruptos no son juzgados jamás, es en buena medida porque se tiene con ellos una actitud que conjuga resignación y falta de perseverancia, aceptando con displicencia, el olvido como medio de superar etapas históricas.

Tal vez haya que comprender que, en la medida, que los incentivos sociales, sigan mostrando que los corruptos triunfan, que se salen con la suya, que nunca pagan el precio de sus delitos, que se les tolera cualquier decisión, este tipo de personajes, seguirán pululando y proponiéndose al electorado.


Es el turno de los ciudadanos, 
es el momento de generar condiciones con altos umbrales, con requisitos adaptados a las nuevas demandas, que descarten de plano a los hipócritas, que expulsen a los delincuentes, a los manipuladores de la verdad y a los inmorales.
Si el piso de exigencia deja fuera a los que no tienen integridad para gobernar, se podrá disponer de la posibilidad de elegir entre los mejores y no entre los más pícaros. 
Mientras se siga seleccionando entre mediocres y deshonestos, el resultado será idéntico al que muestra la rutina cotidiana.
Es imprescindible revisar muy pronto los paradigmas, para entender la relación causa efecto. Tal vez así se pueda descubrir que gobiernan los que obtienen cierta aprobación social, suficiente tolerancia de los votantes, y consiguen hacer de las suyas porque los ciudadanos permiten que esta historia se repita cíclica e indefinidamente.

Una decisión ciudadana debe emerger pronto, con contundencia y determinación, para que todo cambie en el sentido declamado. Habrá que alinear discurso y acción a nivel individual. 
-Y cuando eso suceda, solo en ese momento, aparecerá la alternativa concreta, esa que afirmen con consistencia, “opción diferente, se busca”.

A QUIENES NO HAN QUERIDO ESCUCHAR INFORMACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE GOBIERNO, QUE HAN ESTADO ABONANDO CON SUS IMPUESTOS, CON INDIFERENCIA LES RECUERDO:

LA MENTE ES COMO EL PARACAÍDAS 

SÓLO SIRVE SI SE ABRE…

Por:. Alberto Medina Méndez.

martes, 16 de octubre de 2012

Para pedir perdón . . . Falta Dignidad. ¿ La Tienen?


LA SOCIEDAD ESPERA UN 

PEDIDO DE DISCULPAS.



Por Ernesto Bobek Cáceres.
                            
Abogado (Justa Causa)


Tras un periplo de 11 años de encarnizada persecución a la Sra. Ernestina Herrera de Noble y a sus hijos Felipe y Marcela Noble Herrera se oficializó lo que se sabía hace largo tiempo: Felipe y Marcela no tienen vinculación alguna con personas desaparecidas. El Banco Nacional de Datos Genéticos fue quien confirmó el hecho para despejar cualquier duda.

Personalmente, tengo una ventaja o “handicap” para escribir sobre el tema. 

Hace muchos años y con motivo de intervenir profesionalmente en una sonada causa penal entregué un escrito con mis manifestaciones a un excelente periodista -ya fallecido- de Clarín, pues temía que tergiversaran mis dichos, como de hecho aconteció. 
-Nobleza obliga- el periodista Enrique Sdrech se apersonó en mi estudio solicitando disculpas 
(que gustosamente acepté por la nobleza del gesto) y aclarando que él entregó al diario lo que yo le había facilitado. Nunca fui lector del diario, aunque reconozco que me encanta la Claringrilla. Tampoco me agradó que el diario tuviera enorme afinidad con el gobierno del ex presidente NK durante largo tiempo, para después y por motivos que desconozco, distanciarse a las antípodas.

Aclarado ello, pretendo aventar sospechas de afinidad con el Grupo Clarín. Pero sí debo manifestar que resulta muy feliz que todos los medios independientes puedan manifestarse y opinar, desde el acierto o el error. 
Son opiniones, no leyes ni decretos. 
También resulta gratificante que esos medios reconozcan un error cuando lo cometen y pidan disculpas. 
La libertad de prensa es uno de los puntales de la República y la Democracia, y debemos respetar en un sano disenso las opiniones de quienes piensan de otra forma que la nuestra. Los medios también sirven como control de los actos de gobierno. Señalan desde un bache en una calle, hasta ilícitos cometidos por ciudadanos comunes y funcionarios públicos. Reiteradamente, a raíz de denuncias de medios, hay fiscales que inician investigaciones. 
Y eso no es solo bueno, sino óptimo.
 Más tarde un tribunal dictará un fallo sobreseyendo, condenando o absolviendo. 


El ex presidente NK, el actual vicepresidente Boudou y otra cantidad de funcionales funcionarios como Kunkel, Aníbal Fernández, el infaltable “Calcetín” -hecho para meter la pata- 
Héctor Timerman, la oscilante Sra. Estela de Carlotto, y muchos otros no ahorraron agravios, insultos, calificativos y denuestos para con la Sra. Herrera de Noble y su familia. 

Ningún particular o fiscal puede formular denuncia o comenzar una investigación, ya que las calumnias e injurias, previstas en los arts. 109 y 110 del Código Penal, son delitos de instancia privada, que solo se activan por querella del/los damnificados. 

 Pese a los agravios y calumnias en que se los imputó como “apropiadores de menores”, “ladrones de bebés” hasta acusaciones de haber incurrido en delitos de lesa humanidad, creo -aunque me gustaría estar equivocado- que los damnificados no van a querellar.

Ello no debería obstar a que la misma presidente CFK, quien en reiterados actos y ante numeroso público y medios también atacó y agravió a la familia de la Sra. de Noble, les pidiera disculpas por 11 años de maltrato y gratuitas acusaciones, en un acto de Justicia y reconocimiento de un grosero error que sería digno de nuestra mandataria, por el enorme valor que tendría una disculpa proveniente de la presidente de todos los argentinos.


Ya nuestro Señor Jesucristo nos enseñó a no acusar en vano. 
Recuerdo particularmente un acto público, en que desde al atril nuestra presidente, casi quiebra en llanto dirigiéndose a Estela de Carlotto quien estaba entre el público asistente, sugiriendo e imputando gravísimos delitos a la Sra. de Noble, que ahora, y ya desde hace un tiempo se sabe no se ajustaban a la realidad. Solo las excesivas e injustificadas demoras del Juzgado Federal interviniente -que ignoró expresas instrucciones de la Cámara de Casación Penal- lograron que el periplo fuera aún más cruel y azaroso. 

Hay una sociedad que ante el error que hoy contrasta con la verdad espera una disculpa, un pedido de perdón por parte de todos quienes acusaron en vano. Temo que del inexistente Libro del Modelo se desprende la máxima de nunca reconocer un error. Solo pretendemos que lo digan, aunque sepamos que no lo sienten. Se perderá una oportunidad única de elevar la calidad humana y moral de nuestros políticos ante la opinión pública. ¡Qué positivo sería que la aprovechen para dar un poco de nivel a nuestras vapuleadas instituciones!

BUENOS AIRES, 15/10/2012 

lunes, 15 de octubre de 2012

La Historia es testigo. . .



DE SIMÓN BOLÍVAR
AL POPULISMO CHAVISTA 





   Por Ernesto Bobek Cáceres
                Abogado (Justa Causa)
                ebobek@fibertel.com.ar




Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el Poder. El pueblo se acostumbrará a obedecerle y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía. 

Fdo.:  Simón Bolívar.-
Congreso de Angostura, 1819.



Simón Bolívar (1783-1830) es considerado, junto con José de San Martín, el forjador de la independencia hispanoamericana. Repasando el pensamiento citado que debiera ser de aplicación universal, confrontándolo con sus acciones, cuesta creer que sean palabras suyas. Para comprender a Bolívar, debemos recordar que perteneció a una familia aristocrática y que desde muy joven recorrió varios países europeos. En 1804 recala en París, donde vivió las primeras etapas del imperio napoleónico, que logran influir en su concepción de una república autoritaria.
 En 1807 regresa a Venezuela, donde comienza a planear la lucha por la independencia. En 1810, la Junta Gubernamental establecida en Caracas lo nombra comisionado ante el gobierno británico. Finalizada su misión, regresa de Londres con el general Miranda, fundando ambos la Sociedad Patriótica, la que presionó al Congreso para proclamar la independencia, lo que se produce a mediados de 1811. Se incorpora al ejército y participa con distinta fortuna en batallas contra la reacción realista y en guerras civiles. Varias veces debió emigrar por los problemas internos de Venezuela. En 1813 entra en Caracas y proclama la II República.
         Se suceden guerras civiles que lo obligan a recalar en Jamaica (1815), desde donde acusa al federalismo de provocar el fracaso de las luchas por la independencia, como asimismo la necesidad de establecer gobiernos provisionales autoritarios en las repúblicas independientes. Aliado con las tropas llaneras de Páez, derrotó al realista Morillo en la batalla de Calabozo (1818). Luego vendría la  victoria de Boyacá (1819), tras la cual se hace nombrar presidente de la República de la Gran Colombia, que comprendía los actuales estados de Venezuela, Ecuador, Colombia y Panamá.
       Puerto Cabello, último reducto realista, cae en 1823. Tras reunirse con José de San Martín, emprende la campaña del Perú. Triunfa en Junín y finalmente en Sucre (1824), última gran batalla por la independencia hispanoamericana.
         Perú toma el nombre de República Bolívar (actual Bolivia), y en 1826, Simón Bolívar redacta su constitución, en la que se plasman sus ideas totalitarias. Valga al respecto mencionar, que eran otras épocas, donde hasta podía resultar razonable establecer políticas rígidas para asegurar la independencia, que demandó muchísimos años más que la consolidación de nuestro país y otros del cono sur.
            Pero coincido con el Dr. Ignacio García Hamilton, autor de “La pesadilla del sueño bolivariano” publicada en La Nación del 25 de enero de 2007, parte del cual transcribo. Allí se desenmascara que Bolívar tenía la aspiración de ser consagrado presidente vitalicio de Venezuela y zonas aledañas.

            “Durante su exilio en Jamaica, sugirió establecer un gobierno como el inglés, con la diferencia que en lugar de un rey tendría un poder ejecutivo electivo y vitalicio y un senado hereditario. En 1819 postulaba para Venezuela un presidente perpetuo (él), un senado hereditario integrado por los generales de la independencia y una cámara de diputados de elección popular”.

            “Al pretender que la Gran Colombia aprobara su “constitución boliviana”, se tropezó con el vicepresidente Santander quien le recordó la vigencia de la Carta de Cúcuta, que no podía ser reformada antes de los diez años. Además el vicepresidente le escribió: “No he luchado catorce años contra Fernando VII para tener ahora un rey que se llame Simón I”.

            “Bolívar mandó entonces un delegado militar hacia Bogotá para que en el camino, instara unas “actas populares” para exigir la reforma de la Constitución. Santander le dijo que no eran legales, a lo que Bolívar respondió que “no eran legítimas, pero sí populares, y por lo tanto propias de una república eminentemente democrática”.

            “Poco tiempo después, y mediante un autogolpe se constituyó en dictador de la Gran Colombia bajo el paradójico título de Libertador Presidente, destituyendo a Santander de la vicepresidencia. Pese a todo, no pudo sostener la posición, y tras varias revueltas, debió renunciar, falleciendo pocos meses después, en 1830, mientras la Gran Colombia se desintegraba.”

            Tomando como punto de inicio más de 170 años en el tiempo y las particulares circunstancias de los distintos lugares donde se desarrolló la vida de Simón Bolívar, devendría aventurado realizar una crítica facilista a sus aspiraciones. Fueron otras épocas, donde la independencia de los países del nuevo mundo resultaba prioritaria para cualquier patriota. Tal vez no resultaba tan descabellado instalar un gobierno muy fuerte en pos de asentar los logros conseguidos a sangre y fuego, contra una España que se debatía con otros problemas en el mundo, y veía en sus “colonias” un ingreso de recursos tan diversos como útiles para su propia subsistencia. Recordemos que la independencia de Venezuela fue declarada en 1811 y siguió en guerra hasta 1824.

            Entonces la diferencia entre el bolivarianismo de aquélla época y la de Hugo Chávez se torna abismal. Venezuela es rica sin esforzarse. Malas políticas económicas y sociales durante años no encuentran ni encontrarán las reales soluciones mediante gobiernos despóticos. Pocos países en el mundo han sido beneficiados con recursos naturales de tanto valor como Venezuela.

Tras el triunfo electoral de Hugo Chávez, los populistas seudo progresistas tanto foráneos como locales pretenden poner a la Venezuela actual como modelo universal. Olvidan que Chávez se ocupó de dotar a su país de la mayor inflación de América Latina como también el mayor índice de homicidios, con el apoyo de carteles de la droga mezclados por conveniencia con la política. Ni hablar de las libertades coartadas,  comenzando por la de expresión, sumado ello a un bizarro manejo económico del país.

Son precisamente esos “detalles” los que nos diferencian de un país sometido por un tirano. El punto que el gobierno argentino tiene en común con Venezuela, es la pretensión de profundizar la pobreza, para con subsidios miserables obligar a la gente a darles el voto. También tiene en común soportar las cadenas nacionales de la mentira y el engaño, en las cuales el loro venezolano nos lleva cada vez menos ventaja.

 El punto que el gobierno argentino tenía en común con Venezuela, es el manejo de la Caja. Chávez sigue teniendo una Caja llena de petrodólares que hace jugar políticamente, y nosotros tenemos una Kaja saqueada y vaciada por los pretensos “nac y pop” que no tienen forma de explicar racionalmente cómo tras 9 años en el gobierno, se ven obligados a imponer un cepo cambiario que niegan, porque sus políticas solo generan miseria y desconfianza y nadie quiere perder lo que generó honradamente.

Y el punto que el gobierno argentino no tiene en común con Venezuela, es la re reelección que no se dará porque no podrán modificar la Constitución Nacional. La mayoría no la va a aceptar. No les van a alcanzar los menores de 16 a 18 ni los extranjeros que cobran para venir a votar, aún cuando los incorporen como votantes.

Podemos lamentar que Chávez siga en el poder, por el castigo que representa para el hermano pueblo venezolano. Pero no caigamos en la trampa de transportar situaciones totalmente disímiles. Ni Argentina es Venezuela, ni Chávez es Bolívar. Simón Bolívar jamás hubiera sido chavista, ya que nunca se hubiera sometido a Hugo I. Sólo a sí mismo. No en vano Hugo Chávez Frías lo tomó como modelo.

                                               CABA, 11/10/12

domingo, 14 de octubre de 2012

Soberbia, Incapacidad, Maldad, Perversidad ... ¿ O Estupidez?


La Libertad, y la Fragata,


embargadas

Por Enrique G. Avogadro‏



“En realidad, al igual  que con el control de cambios, el Gobierno desearía que los hechos se liquiden: exclusivamente en el mercado oficial de la interpretación”. 

Enrique Valiente Noailles.











Como una penosísima metáfora de lo que está ocurriendo en la Argentina, nuestro buque escuela ha sido embargada en Ghana, un hecho que, atribuible sólo a la impericia de la señora Presidente, producto de mantener en funciones a un perfecto incapaz como el Canciller ex Twitterman, ha puesto al Gobierno –y a la nación entera- en un dilema de hierro: o paga una importante suma a los holdouts, o se resigna a que la situación de la “Libertad” argentina continúe siendo el hazmerreír del mundo. 
Corresponde señalar que la Justicia de Ghana es independiente y prestigiosa, y se ha ganado el respeto universal

En un gobierno en el cual los funcionarios ni contestan el saludo sin pedir permiso, también recae sobre la cabeza de la viuda de Kirchner el inédito cambio de rumbo en la relación con Irán, que tiene connotaciones gravísimas, que se agravarán en el futuro inmediato, y que ha constituido una absurda rendición nacional que no ha merecido ninguna explicación oficial. Este giro no solamente nos enajenará aún más el ya bajísimo respeto universal, sino que nos meterá de lleno en medio del más inminente y grave conflicto bélico que cabe esperar. Y ello más allá, obviamente, del agravio que constituye a los muertos en los atentados de la Embajada de Israel y de la AMIA.
El esquizoide discurso con el que, nuevamente, agrediera a la sociedad entera el miércoles pasado, por cadena nacional, ameritaría que doña Cristina fuera sometida, de inmediato, a una profunda evaluación psicológico-psiquiátrica, por razones meramente objetivas: 
a) después de informar que la Ley de Medios, sancionada hace tres años, había otorgado por fin voz a las universidades, explicó que la suya, la de La Plata, posee la radio más antigua del mundo; 
b) como si viviera en Marte, habló de jueces puestos a dedo por la corpo, y condenó el juzgamiento por jueces “especiales” –en contraposición con “naturales”- olvidando que fue precisamente eso lo que hicieron y hacen ella y don Néstor (q.e.p.d.) con los militares presos; y. . . 
c) llegó al paroxismo cuando dijo que, para la democracia, era fundamental la existencia de tres poderes, independientes entre sí, olvidando su permanente pisoteo a la Constitución, a esa división y al federalismo.
Y digo que merece esa evaluación porque, en las últimas semanas, el Poder Ejecutivo avanzó sobre el único organismo de control que aún mantiene cierta independencia –la Sindicatura General de Empresas Públicas- fracasando en su tentativa de expulsar al Dr. Leandro Despuy de su jefatura; avasalló al el Consejo de la Magistratura, a la Cámara Federal y hasta a la Corte Suprema de Justicia para evitar que un juez independiente fuera el encargado de juzgar la constitucionalidad de un artículo de la Ley de Medios; así, logró que el primero renunciara y recusó al segundo, tratando de hacer un “ Forum shopping” hasta conseguir alguien afín a sus intereses; la relación con Irán y Venezuela –con la palmaria indefensión en que quedaron Lanata y su equipo en Caracas- contradice flagrantemente toda la declamada política de derechos humanos del Gobierno por la cual, dice, ella es tan reconocida en el exterior.
Tal como explicara recientemente, el kirchner-cristinismo, que había introducido divisiones profundas, siempre en sentido vertical, en partidos políticos, gremios, entidades empresarias y hasta asociaciones estudiantiles, ahora se ha descolgado con un insanable tajo horizontal en las fuerzas de seguridad –y, quizás, hasta en las fuerzas armadas, donde un almirante fue abucheado por sus subordinados- destruyendo la cadena de mando que resulta esencial para el cumplimiento de sus funciones. 
El conflicto, pese al desgaste al que el Gobierno sometió a los huelguistas, dista de estar solucionado y promete explotar nuevamente más temprano que tarde.
La violencia generalizada se ha apoderado ya del escenario político, acompañando el derrumbe que las encuestas –resulta muy interesante, por haber sido hecha en el Conurbano, la que publicó el portal de Jorge Asís- describen cuando hablan de la imagen de doña Cristina y su corte. Hubo episodios graves en San Juan, en la puerta del Consejo de la Magistratura se estuvo al borde de una gresca de proporciones,  La Cámpora agredió a una concejal del Pro, los gremios disputan a balazos las cajas sindicales, la inseguridad cotidiana sigue creciendo y hasta los petroleros de Cerro Dragón siguen complicando la producción.
El intento de pesificar, manu militari, la economía –la razón oculta es la necesidad de acumular divisas para pagar la importación de energía que el descalabro en el manejo del sector ha convertido en indispensable- desconoce que el origen del ahorro en dólares no es otro que la inflación, tan negada. Por lo demás, la negativa a que Chaco pagase sus bonos en la moneda contratada no sólo derrumbó las cotizaciones sino, más grave aún, las casi nulas posibilidades del pobre don Gallucio de obtener fondos para la confiscada YPF.
Tal como explicara recientemente, el kirchner-cristinismo, que había introducido divisiones profundas, siempre en sentido vertical, en partidos políticos, gremios, entidades empresarias y hasta asociaciones estudiantiles, ahora se ha descolgado con un insanable tajo horizontal en las fuerzas de seguridad –y, quizás, hasta en las fuerzas armadas, donde un almirante fue abucheado por sus subordinados- destruyendo la cadena de mando que resulta esencial para el cumplimiento de sus funciones. 
El conflicto, pese al desgaste al que el Gobierno sometió a los huelguistas, dista de estar solucionado y promete explotar nuevamente más temprano que tarde.
La violencia generalizada se ha apoderado ya del escenario político, acompañando el derrumbe que las encuestas –resulta muy interesante, por haber sido hecha en el Conurbano, la que publicó el portal de Jorge Asís- describen cuando hablan de la imagen de doña Cristina y su corte. Hubo episodios graves en San Juan, en la puerta del Consejo de la Magistratura se estuvo al borde de una gresca de proporciones,  La Cámpora agredió a una concejal del Pro, los gremios disputan a balazos las cajas sindicales, la inseguridad cotidiana sigue creciendo y hasta los petroleros de Cerro Dragón siguen complicando la producción.
En fin, un panorama calamitoso por donde se lo mire, cuyos vientos no serán disipados por los efímeros efectos que, sólo en el ánimo presidencial, provocaron el triunfo de Chávez en Venezuela y que, tal como dice el dicho popular, traerán prontas tempestades.
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado.

sábado, 13 de octubre de 2012

Deuda Pendiente.


EL ASESINATO DE RUCCI






DEBE SER CONSIDERADO 


COMO CRIMEN DE LESA 


HUMANIDAD. 





Diputado Nacional Carlos Brown.

“En Comodoro Py ha quedado en claro la necesidad de verdad y justicia sobre el asesinato político más grave de los últimos tiempos” así lo expresó hoy el diputado nacional Carlos Brown con referencia el asesinato de José Ignacio RUCCI.




A lo que agregó, “este hecho cometido por las fuerzas paroficiales del gobierno montonero de Bidegain en Buenos Aires, debe ser considerado como crimen de lesa humanidad y así ser tratado por la justicia”. 


Claudia RUCCI  Diputada Nacional, en el homenaje a su padre.

martes, 9 de octubre de 2012

Una parte de nosotros se fue, pero sigue aqui.



Amigos:



Quería compartir estas líneas con Uds.‏


De : Luis Fontoira

Enviado por:
Gerardo Gallo Candolo.
Pequeña semblanza de un :


gran tipo.


No hizo falta mucho tiempo, dos años y monedas quizás, para que Oscar González dejara de formar parte del universo variopinto y difuso de colegas y compañeros de trabajo para entrar en ese pequeño puñado de amigos que se cosechan a lo largo de la vida.
Su enjundia, su creatividad, su empuje, su indignación, su locura y sus sueños bastaron para que se hiciera un lugar en muchos corazones.
Siempre nadando entre las sombras pero buscando la luz, con su “Campo 3” como orgulloso escudo, dispuesto a presentar batalla por sus ideas, brutalmente, aún sabiendo que la guerra estaba perdida, dejando a cada paso jirones de su vida, pedazos de una salud en un mundo que le parecía cada vez más ajeno.
En los últimos tiempos encontró en ABOPA un refugio para su militancia y su vehemencia, un lugar confortable en donde refugiarse antes de la próxima embestida. Encontró, felizmente, un grupo de buenas personas dispuestas a trabajar por el bien común aunque ese bien se tradujera en unos pocos gestos, en grandes ideas que casi siempre terminan en pequeñísimos logros, pero logros al fin. Allí colocó todas sus fuerzas, sus ideas, sus obsesiones, sus ganas de que todo fuera un poco mejor.
Hoy, cuando el destino parece echar las cartas en forma tan despiadada nos llenamos de porqués y cavilamos, mirando el cielo y buscando una respuesta que se hace esquiva y solamente se deja entrever en la fe o en la esperanza.
La tristeza, la indignación y el sinsentido nos hacen recordar –una gran lección- que el mundo se divide, desde siempre, para siempre, en dos grandes bandos: los buenos tipos y los hijos de puta.
Y Oscar era un gran tipo. 

Y por eso es tan grande la pena.
Donde sea que esté, si existe un juicio y lo dejan hablar, seguramente no será condenado. Ya debe estar planeando futuras ediciones, “rosqueando” con otros buenos tipos y discutiendo con su voz aguardentosa y esos gestos y ademanes tan característicos, modelados por las antiguas batallas políticas del conurbano.
Una vez que la tristeza baje la intensidad y afloje el puño en nuestras gargantas habrá tiempo para que podamos recordarlo con alegría como un gran tipo, de esos que no abundan: cabeza dura, culto, vehemente, bohemio, obcecado, verborrágico, testarudo, simpático, de labia fácil y pensamiento profundo, democrático, irónico, creativo y buen compañero.
Chau Oscar, hasta siempre. 
Fue un privilegio haberte conocido. Luis Fontoira.
 


Editorial:
Nadie dirá que se quedó sin tinta... Su pluma no se seca si un camarada de A.B.O.P.A.  Lo tiene "fresco" en su memoria.
Fragmento de una Editorial de Oscar.



OSCAR GONZALEZ - EDITOR DE CAMPO 3
El suplemento rural del diario La Tercera, 
El Viernes, 4 de febrero de 2011 a la(s) 9:42 ·
Mire que hay que ser retorcido, la verdad sea dicha, estando el Néstor en vida ¿Qué no hizo el hombre para dividir la mesa de enlace? hay que sacarse el sombrero, a pesar de admitir que le resultó más fácil la tarea con el sector directamente que con la mesa. Casualmente, si hacemos memoria, recordaremos que el fin de semana de su deceso tenía programada una reunión con la agrupación CANPO (si, así con N) en la ciudad de Mar del Plata, para inventar una contra agrupación agropecuaria integrada por algunos productores del estilo de aquel gordito “a vos no te va tan mal” que lo despidió en sus exequias presentándose como productor beneficiado por el gobierno, usted se acuerda, el que la hizo llorar a Cristina, luego se descubrió que el gordito era amigo de Moreno.
Y si hablamos de Moreno, recordará sin duda la bajada del plan maíz para productores angustiados por la seca, primer intento oficial de conurbanizar prácticas políticas en las zonas rurales, y los repartos de subsidios de acuerdo al color de la leche de los tamberos perseguidos por la seca. Bue… si alguien pudo Borocotizar la política, era lógico pensar porque no se podría Alarconizar al gremialismo rural, y con esta premisa intentaron de todo, pero la mesa, con sus idas y venidas, firme como moco e’vidrio.
Tantas veces los mataron, tantas veces los murieron, que nadie daba dos mangos por la continuidad de la mesa, que no obstante, seguía unida y cantando el himno, cual cigarra en su propio entierro.
Hemos visto, en derroches de sorprendente humor, como se chicaneaban entre ellos mismos por reuniones realizadas con Dominguez donde no concurrían todos los integrantes, en fin, como que la picardía del paisano le rompía los esquemas a la viveza criolla y se señoreaba sobre el puterío berreta (el puterío siempre es berreta y de berretas) que desde el gobierno “operaba” para divorciar al matrimonio (aunque a ud. le parezca mentira hay gente que hace esas pelotudeces).
El caso trigo argentino, cae precisamente en unos de esos momentos de enfriamiento en las relaciones, pero justo cuando alguno ya había decidido el abandono del hogar marital, la agresión externa fortaleció los vínculos y, nuevamente juntos hasta que la muerte nos separe, de esa unión nació el cese de comercialización de granos del 2011, que sacó un hermoso grano en el corazón del gobierno.

El resto es historia conocida, alguien que se hacía el buenito llamó por teléfono, impartió un par de sugerencias de esas que no pueden dejar de cumplirse y, alguno de los compra granos, compró y pagó lo que corresponde, beneficiando a una de las patas de la mesa y serruchando a las otras tres, triste y berreta operación de puterío que puso a las instituciones agropecuarias en la escatológica escena del celoso revoleo de platos en el marco de la histeria conyugal.

De aquí en más, cada uno con su ética y que juzgue Verbitsky sus miserias para el regodeo del gobierno, me cache el gobierno que se regodea con éstas cosas, más valor, tenían sin duda, las operaciones políticas del Néstor, bien a cojón duro, pasionales y con tripa y no mariconeadas sin estilo, como estas, que les aseguro, lo único que tienen en común, es el fracaso rotundo, porque lo que no pudo quebrar Néstor, éstos tampoco podrán hacerlo, y le pongo mi firma.

Pero lo que CAMPO 3 no va a dejar pasar, es un tema en el que no muchos se detuvieron: la naturaleza del escorpión que anida en la persona de Julián Dominguez.

Supo Dominguez no ubicarse claramente en ningún lado, cuando estalló el caso trigo argentino, como una babosa en un frasco de gelatina (andá a agarrarla).

Para aquel entonces, últimos días del 2010, reconoció que, sin saber bien porque, era cierto que los productores de trigo no percibían el FAS teórico y estaban mal vendiendo el trigo a riego de sus quebrantos personales.

Obviamente la línea de trabajo nunca fue solucionar la situación de raíz, sino encontrar paleativos que satisfagan a productores con la horca al cuello y hacerse el distraído ante el negocio de la molienda y los exportadores que, asociados con Moreno, le robaban al productor 60 dólares por tonelada de los bolsillos de la bombacha.

Cuando el cese de comercialización se cristalizó, entró todo el gobierno nacional en emergencia (aunque lo nieguen), allí Dominguez dejó de entender la naturaleza del reclamo agrario y ya no estaba seguro si era cierto que nadie pagaba lo que correspondía, por lo tanto pondría inspectores en la calle para poder averiguar qué estaba pasando, porque el gobierno había liberado un cupo, entonces ahora se tendría que poder vender.

Y asumiendo ese rol de gran “Padre Tereso” (en todo sentido de la palabra) seguía haciéndose el ministro bueno, que trabaja junto a productores y ministros provinciales tratando de aliviar la situación de los trigueros argentinos y buscando descubrir los mecanismos perversos, que él no podía llegar a entender, que prostituían al mercado y desintegraban los precios.

Cuando estábamos convencidos que el tipo era un ingenuo, que el verdadero ministro era Moreno y que el pobre Dominguez no cortaba ni pinchaba, no va que se calza el esmoquin de padrino de familia, cacha el “blacberri ministerial” y se manda una llamada, una sola.

La orden fue clara y sumarísima: había que comprar 500.000 toneladas de trigo al precio fijado en acuerdo con el gobierno a una cooperativa vinculada a la FAA, y… que parezca un accidente.

Personalmente, claro que me jode que Buzzi diga que está bien la medida, me jode que Llambías y Biolcati lo crucen fulero, que Barchetta y Principe se sumen al ring, para jugar a la lucha por relevos que inventara Karadagian y que desde Carbap le opongan adversarios.

Porque la realidad es que hoy tendrían que estar juntos denunciando la actitud mafiosa de Dominguez, que no trepidó en tirar la máscara de bueno y blanquear la mentira con la que nos durmió durante tanto tiempo, para agarrar el teléfono y con una sola llamada demostrar, que sí, sabía lo que estaba ocurriendo, que sí, sabía quiénes están metidos en la mafia del trigo, que sí, sabía porque nadie paga el precio fijado por el propio gobierno, que sí, sabía a qué cuevas llamar para asegurarse el éxito de un trabajo sucio, que sí, pone en claro que él no está afuera de nada, que es un mentiroso simulador profesional, y que cuando la decisión oficial es profundizar el enfrentamiento con el sector, total a esos votos no los tendremos nunca, el puede manejar los piolines de sicarias marionetas como lo que verdaderamente es, un “pesado”, al que le das bola en lo que te pide, o terminás en el zanjón de La Armonía, en definitiva, un consumado padrino. Paisano… Tomá mate y avívate.