domingo, 6 de octubre de 2013

¿Enfermedad o salida anticipada programada ?


   2013

6 octubre 2013

CNN en Español: 

Ultimas Noticias .




(CNN) – La presidente de Argentina Cristina Fernández anunció que se tomará un mes de descanso después de que los médicos le diagnosticaran un hematoma subdural en el cerebro. El diagnóstico y la recomendación del médico significa Fernández estará fuera de servicio durante la campaña para las elecciones legislativas del 27 de octubre.
El portavoz del gobierno, Alfredo Scoccimarro, confirmó el sábado que la presidenta suspenderá todas sus actividades.
Un hematoma subdural es un coágulo de sangre en la superficie del cerebro por debajo de la capa exterior, llamada duramadre. 
En personas mayores de 60 años, un trauma cerebral pueden causar que los vasos sanguíneos en el cerebro se bloqueen y la sangre se coagule.
En agosto, Fernández, de 60 años, sufrió un traumatismo craneal. Entonces los médicos le realizaron una tomografía computarizada del cerebro y encontraron resultados normales ya que al parecer no presentaba ningún síntoma, dijo Scoccimarro.
De acuerdo con la Constitución de Argentina, el vicepresidente asumirá la presidencia temporalmente en ausencia del presidente, pero las autoridades no han dicho si esto ocurriría.
La salud de Fernández llegó a los titulares cuando fue operado en enero de 2012 para eliminar la tiroides, después de que los médicos determinaran que tenía un carcinoma papilar en su glándula tiroides.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La Negación


   2013

Inseguridad.

"La negación de un derecho"

Por :

Dr. Juan José Carrasco.
De todos los derechos humanos, el derecho a la seguridad de las personas es el más esencial, el más importante, y el más más elemental, porque protege valores supremos como la vida, la libertad, la integridad física y moral. Así, lo establece La Declaración Universal de los Derechos del Hombre 
( Art. 3°), y los distintos pactos, convenios y tratados internacionales incorporados a nuestro ordenamiento jurídico con jerarquía constitucional. 
Sin embargo, no es necesario realizar un gran esfuerzo intelectual para comprobar que dichos postulados no han sido cumplidos por éste Estado, quien nos ha sometido injustamente a la situación de indignidad en la que vivimos. En ésta alucinante realidad observamos a la gente pidiendo, una y otra vez, mayor seguridad, de manera desesperada y llorando siempre por los mismos dolores. 
Es la postal argentina del fracaso total en el abordaje y la solución del problema. 
Cuando vemos a las víctimas en ésa suplicante protesta exigiendo Justicia, nos preguntamos si hay algo más degradante, indigno y humillante, porque siempre es tarde cuando se llora. 
Es el Estado que ante el crecimiento exponencial de la inseguridad y su propia inacción, nos va poniendo en la difícil situación de tener que defendernos solos como recurso extremo. 
Pero, que a su vez, inexplicablemente, también nos cercena el derecho a la LEGÍTIMA DEFENSA, inoculándonos el virus del miedo, ese miedo morboso que oscurece la mente y paraliza la voluntad. 
Así, se nos ha reducido a la mínima expresión; no se nos protege, y tampoco se nos permite defendernos. 
Es la doble negación de un derecho, la manipulación política y la banalización del problema. 
Todo ello, con el agravante de que una política de estado termina transformándose lamentablemente en un motivo de campaña partidaria, quedando como siempre, nosotros en el medio del dislate. 
Es un Estado que se ha vuelto indiferente, y la indiferencia, ya sabemos, es otra forma de barbarie. 
Por lo visto hasta aquí, nada, absolutamente nada, hace suponer que las cosas puedan ir cambiando en lo sucesivo. Por consiguiente, los ciudadanos que poseemos vocación defensiva y criterio formado, no estamos dispuestos a seguir soportando los desatinos oficiales consistentes en medidas espasmódicas y planes estratégicos proponiendo más de lo mismo. 
La mayor ignorancia consiste en seguir haciendo las mismas cosas, y esperar resultados diferentes. 
 Cierta vez, alguien dijo :"Sólo hay dos cosas infinitas, el universo de Dios, y la estupidez humana". 
Existe un derecho establecido a la propia defensa, y no podrá negarse, cercenarse ni ocultarse por un Estado declinante y "en mal estado", porque siempre habrá de imponerse la racionalidad, y el derecho a la "autoconservación" estará por encima de los intereses creados, la especulación electoral, la mezquindad política y la falta de humanidad. 
Dres. Flavio Ojeda Carrasco 
y 
Juan José Carrasco.- 
Abogados Defensores.- 

lunes, 16 de septiembre de 2013

55 Años...


    2013


HACE 55 AÑOS !
Por:

Adonde se fueron los verdaderos Estadistas.  

Se recomienda tomarse dos o tres minutos para leer estos conceptos vertidos por Arturo Frondizi en 1958 y sobre todo para constatar el valor que los mismos tienen en nuestros días y en especial con la decadente situación actual de nuestro país.¡Cuánto tiempo y bienestar perdidos en aras de devaneos y ambiciones miserables!!.

Habrá algún político que los ponga en práctica?

20 postulados vertidos por Arturo Frondizi en 1958 .
A 55 años de asumir Frondizi el gobierno de la Nación, 20 citas tomadas textualmente del discurso inaugural del ex Presidente:
1. Gobernar sin enconos ni prejuicios.
"Es necesario sellar definitivamente el reencuentro de los argentinos; eliminar los motivos de encono, los pretextos de revancha y los últimos vestigios de persecución.
Debemos extirpar de raíz el odio. 

El pasado queda a nuestras espaldas.
No nos volveremos a remover las culpas ni a deslindar responsabilidades" 
2. No usar la Casa Rosada para hacer política de partido.
"Gobernaré para todos los argentinos. Abandono toda tarea partidista y declaro solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se hará política de partido. Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia.
El Poder Ejecutivo promoverá reuniones y consultas con los partidos políticos, con dirigentes del trabajo y la producción, con hombres de ciencia, técnicos y profesionales".
3. Terminar con el clientelismo.
"Quienes asumen hoy el gobierno, a todo lo largo del país, deben saber que fueron elegidos para desempeñar un servicio a la Nación; no para gozar de las ventajas del poder ni extenderlas a las personas de su relación familiar o política".
4. Abstenerse de toda medida discrecional.
"Las atribuciones económicas del Ejecutivo no serán ejercitadas arbitrariamente.
Los programas de acción y las medidas prácticas se elaborarán previa consulta con los sectores que puedan aportar un conocimiento directo de la realidad, al que no tiene siempre acceso el funcionario público". 
5. Respetar celosamente la división de poderes.
"La Constitución regula sabiamente las funciones y atribuciones de cada poder, reservando el veredicto final al pueblo entero, que lo pronuncia a través del comicio limpio".
6. No olvidar que libertad y orden son cara y cruz de la misma moneda.
"Garantizaremos la más absoluta libertad y aseguraremos el orden, con total firmeza y energía.
El derecho crea responsabilidades; cada uno debe sacrificar algo de sí para no interferir en el derecho ajeno".
7. Garantizar la seguridad jurídica.
"El progreso económico requiere un orden jurídico y una justicia independiente, que proteja a los ciudadanos contra los excesos del poder administrador.
El quebrantamiento de la seguridad jurídica origina incertidumbre y promueve inestabilidad".
8 .Tener presente que, sin previsibilidad, no hay inversión.
"Los cambios de orientación oficial desalientan a las empresas, que no se atreven a trazar planes para el futuro si no es seguro que las condiciones tomadas como punto de partida se han de mantener en el plazo previsto. Si no hay previsión, tampoco hay inversiones; y sin ellas, declina el bienestar de la población".
9. Ofrecer estadísticas oficiales verdaderas e irrefutables.
"El Poder Ejecutivo ofrecerá al país un balance e inventario completo de la situación económica.
Queremos que el país sepa dónde está, para apreciar mejor la magnitud del esfuerzo que debe realizar".
10. Promover sistemas de capitalización y ahorro.
"La capacidad de ahorro local es todavía insuficiente para financiar el ritmo de progreso que el país necesita.
En tales condiciones, es necesario recurrir al capital extranjero, aplicándolo a inversiones productivas.
Sin embargo, el mayor aporte a la capitalización del país deberá provenir del esfuerzo y del ahorro nacional".
11. Fortalecer el mercado de capitales.
"El Estado adoptará todas las medidas que sean necesarias a fin de que el mercado de valores sea una importante fuente de recursos para la expansión de las empresas nacionales".
12. Asegurar el autoabastecimiento de energía.
"Alcanzaremos el autoabastecimiento energético, basado en la explotación de los yacimientos de petróleo y carbón, y en la utilización de la potencia hidroeléctrica.
Esa riqueza potencial debe convertirse en una realidad al servicio del progreso y el bienestar".
13. No olvidar que el agro es factor de progreso técnico y social.
"La promoción de una pujante industria será hecha dentro del cuadro de integración económica que constituye la clave de nuestro desarrollo nacional. Ese desarrollo permitirá tecnificar y mecanizar las tareas rurales, diversificar la producción e incorporar a la vida del hombre de campo todas las ventajas de la civilización".
14. Permitir la libre competencia.
"El Estado tiene una función supletoria. Garantizaremos la libre competencia, y facilitaremos la función creadora de la iniciativa privada.
El Estado no debe suplir la acción de los particulares donde éstos puedan desenvolverse eficazmente.
El gobierno tiene los resortes para encauzar la acción privada en el sentido más favorable al bienestar general". 15. No más estatizaciones.
"No produciremos nuevas estatizaciones, puesto que los graves problemas económicos que afronta el país no se resolverán transfiriendo actividades del sector privado al sector público".
16. No más confiscaciones.
"La práctica de la confiscación debe desaparecer de la vida política argentina.
Las confiscaciones que se han hecho, bajo distintos pretextos y apariencias, han contribuido siempre a crear un clima de incertidumbre e inseguridad, incompatible con el concepto de país civilizado".
17. Promover el federalismo económico.
"Las nuevas industrias que se instalen tenderán, en su emplazamiento geográfico, al fomento de las economías regionales y a la creación de centros productivos en el interior del país, basados en el aprovechamiento de los recursos locales".
18. Combatir la inflación con productividad, no con controles.
"El forcejeo entre precios y salarios es consecuencia de la legítima resistencia de los distintos sectores de la población a aceptar un decrecimiento de su nivel de ingresos.
Buscaremos el equilibrio en una economía de abundancia, en la que cada aumento de salarios signifique una conquista real y efectiva del trabajador en el goce de mayores bienes".
19. No redistribuir pobreza.
"Aumentaremos la producción y posibilitaremos su más equitativa distribución. Un aumento de la riqueza que no aproveche a toda la población, no es un bien socialmente apreciable.
Una distribución de riqueza que desaliente el esfuerzo productivo concluye por empobrecer a todos".
20. Convocar a una epopeya económica y social.
"Nos aguarda una inmensa tarea. Tenemos que librar una lucha sin cuartel contra el atraso, el estancamiento, el desánimo y la desesperanza. Tenemos que extirpar hasta sus raíces la ignorancia, la miseria, la enfermedad y el miedo al futuro. Tenemos que aplicar toda nuestra fuerza y toda nuestra inteligencia para levantar al país y lanzarlo hacia adelante. Habrá que construir puentes, diques caminos, oleoductos, usinas y fábricas sobre toda la República.
Habrá que volcar tractores, equipos electrógenos, talleres y máquinas agrícolas sobre todos los campos. Tendremos que multiplicar los camiones, los vagones y las locomotoras. Las alas argentinas surcarán todos los cielos y la bandera de la patria flameará sobre todo los mares como una mensajera del progreso.
Tendremos que movilizar todas nuestras energías y todos nuestros recursos. Nadie debe esperar que todo provenga del gobierno. El Poder Ejecutivo cumplirá su parte, prestando la ayuda que sea necesaria y estimulando la acción de las fuerzas creadoras, que residen únicamente en el seno del pueblo. Pero esta es una tarea común. Tenemos que vencer, porque esta lucha sin cuartel la hemos de librar en nombre de la justicia y de la libertad".
ARTURO FRONDIZI .

Cita de :
Marco Tulio Cicerón.
"El presupuesto debe equilibrarse, 
el Tesoro debe ser reaprovisionado, 
la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota.
La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."

Año 55 a .C.

REFLEXION FINAL:
La diferencia entre un "Estadista" 
y un "Politico convencional " es que: 
mientras  el Estadista gestiona con visión estratégica, pensando en "las próximas generaciones"...
El político convencional lo hace con la vista puesta en: las "próximas elecciones".


No importa que vos no te ocupes de la política   . . .
El político convencional lo hace con la vista puesta en las . . . 
“PROXIMAS ELECCIONES”.

jueves, 8 de agosto de 2013

El Periodismo


                 2013


(carolina.gomez@revistaperspectiva.com)
07/08/2013.


Para: pachecoproducciones@hotmail.com.ar


Análisis:


Alto precio de medicamentos hace un lujo enfermarse en América Latina.                       
                                                                       BLOG POLÍTICA  

 Carlos Goedder.
Venezuela
¿Son los laboratorios químicos multinacionales unos villanos como nos quieren hacer pensar algunos exaltados? ¿Hay una razón coherente, distinta a la codicia, para explicar que un medicamento sea mucho más caro en un país pobre? ¿Qué puede aportarnos la teoría económica para dilucidar qué debe hacerse en materia de precios farmacéuticos? La iniciativa para controlar el precio de algunas medicinas en Colombia invita a pensar, a escala internacional, cuál es la mejor política para aplicar en esta materia.





Al profesor Gustavo Villasmil, de la Alcaldía de Baruta en Venezuela, por su Mesa Sanitaria de 1997.

Durante el pasado mes de julio, tras algunos reportajes y columnas en distintos medios de comunicación, saltó a la palestra pública colombiana el debate sobre el alto precio de los medicamentos. Poco después, el día 26 de julio de 2013, y aunque el  ministro de Salud Alejandro Gaviria declaró que “este no es un tema que responde a un escándalo mediático ni mucho menos”,  la Comisión Nacional de precios de medicamentos y dispositivos médicos del Ministerio de Salud de Colombia, respondió a la controversia publicando la Circular número 04 de 2013, en donde se regula el precio de casi 200 productos farmacéuticos, dejando en claro su disposición a fijar precios máximos y colocar controles directos sobre varios medicamentos.
Me sorprendió que, aun siendo yo partidario del liberalismo económico, la iniciativa de controlar los precios máximos a algunas medicinas en Colombia me haya parecido plausible. Me mudé a Bogotá luego de residir en Madrid por ocho años, y haciendo comparaciones, es asombroso cómo en Colombia, país con un ingreso per cápita de US$ 7.752, se pagan algunos medicamentos a un precio 10 veces superior que en España, cuyo ingreso per cápita es de casi € 22.000, unos US$ 26.500 aproximadamente. Mi primera compra de medicamentos en Colombia me hizo creer que venía una esmeralda incluida en el empaque. Es terrible y me pregunto cómo es que la gente aún tiene coraje de enfermarse en este país.
Mi reacción favorable a un control sobre los precios de los medicamentos tiene que ver con un tema de sentido común: una persona que se enferma está en una situación de vulnerabilidad. No obstante, esta misma lógica podría extenderse a muchos otros bienes y servicios como la alimentación, los servicios médicos en general y la educación. Pero es evidente que con controles de precios podría terminar generándose un desabastecimiento de ciertas medicinas y podría ocurrir –nunca más afortunada la frase– que el remedio sea peor que la enfermedad.
¿Son los laboratorios químicos multinacionales unos villanos como nos quieren hacer pensar algunos exaltados? ¿Hay una razón coherente, distinta a la codicia, para explicar que un medicamento sea mucho más caro en un país pobre? ¿Qué puede aportarnos la teoría económica para dilucidar qué debe hacerse en materia de precios farmacéuticos?
A continuación repaso algunas consideraciones que nos da la teoría económica, esperando que sirvan de guía para orientar el debate sobre políticas públicas con respecto a los precios de las medicinas, para así evitar caer en razonamientos simplistas.
Lo primero que debo destacar es que esto dista de ser un problema tercermundista. La literatura que empleo para este análisis es anglosajona y muchos de los trabajos surgieron como respuesta a declaraciones exaltadas contra la industria farmacéutica que realizó el expresidente estadounidense Bill Clinton, al asumir el poder en 1993. Existe una línea ineludible de investigación sobre la materia.
La Economía de la Salud
Como principal hito en temas médicos, los economistas tenemos un trabajo del premio Nobel de Economía (1972) Kenneth Arrow (1963), (es uno de los veinte artículos más citados en investigaciones económicas), en donde se señalan varios elementos distintivos en la demanda de servicios médicos, incluyendo los medicamentos. Es importante señalar al menos tres:
1. La demanda de servicios médicos es errática e impredecible: no podemos predecir a ciencia cierta cuándo enfermaremos. El costo de la salud no tiene que ver solamente con las  medicinas, sino que involucra los ingresos que perdemos al estar enfermos. Además, a diferencia de la demanda de alimentos, no es un tema que se resuelve simplemente con dinero. El viejo adagio que pide salud, dinero y amor separadamente ya advertía esto desde tiempos inmemoriales.
2. Incertidumbre: tenemos aversión al riesgo como consumidores de medicinas, pues a diferencia de otros productos, probar un servicio médico equivocado puede ser fatal. Tenemos dificultades para predecir cómo nos irá con un médico o medicina y muchas veces no tenemos tiempo o salud suficiente para generar una curva de aprendizaje.
3. Asimetría de la información: los médicos y farmaceutas tienen más información que los pacientes. Es más, los médicos insisten en ello para cobrar sus honorarios. Simplemente la jerga médica es imposible de entender –aun consultando internet- y la medicina dista de ser una ciencia exacta.
La economía de las empresas farmacéuticas
Los laboratorios farmacéuticos tienen una particularidad que los diferencia de cualquier negocio: tienen un coste marginal de producción muy bajo con respecto al precio final del medicamento. El gasto de los laboratorios viene de otra arista: la investigación y desarrollo (I+D). Los laboratorios tienen que invertir en desarrollar los nuevos químicos y pasar todas las validaciones que hacen las autoridades para aprobar el medicamento. En 2002, Ernest Berndt estimaba que el costo total de introducir un nuevo medicamento en Estados Unidos era de US$ 802 millones, el doble de los US$ 350 millones que se necesitaban en los años noventa (Berndt, 2002, p. 55).
Scherer (1993) nos recuerda además que pocos medicamentos son exitosos: “el desarrollo de nuevas medicinas se parece a una lotería riesgosa que da mucha recompensa a unos pocos ganadores, mientras que la mayoría pierde dinero” (Scherer, 1993, p. 106). Los laboratorios generan el 55% de sus ingresos en diez medicinas exitosas, como los llamados “blockbusters”[1], mientras muchos medicamentos desarrollados generan menos ventas o simplemente fracasan.  Además, las empresas farmacéuticas vienen teniendo mayores gastos publicitarios, invirtiendo en promedio el 15% de sus ventas (Scherer, 1993, p. 56).
Estas consideraciones nos muestran que lejos de ser unos villanos, los laboratorios tienen una importante función en el sector salud: desarrollar nuevas fórmulas que nos mejoren la calidad de vida, lo cual demanda unas altas inversiones y muchos riesgos. Lo que recogen los precios de los medicamentos es esa inversión inicial en innovación, lo cual muchas veces no se captura en los balances de los laboratorios bajo la contabilidad tradicional. El regulador (en este caso el Estado), parece estar considerando solo el precio del medicamento respecto al costo de fabricación, perdiendo de vista todo lo que se invierte en el proceso previo de investigación.
Las patentes
La solución para compensar a los laboratorios ha sido darles patentes sobre sus medicamentos. Esto los protege de la entrada de otros competidores y con su duración (puede prolongarse hasta 15 años), compensa también la demora que estipulan las autoridades para que se apruebe un nuevo medicamento.
Cada vez más acuerdos comerciales internacionales se han empeñado en que se protejan estas patentes farmacéuticas, las cuales, indudablemente, encarecen los medicamentos a los que se aplican, pero tienen una contrapartida favorable: estimulan a que se invierta en I+D para sacar nuevos medicamentos al mercado. Este es otro punto relevante: controlar los precios de los medicamentos puede disuadir el esfuerzo innovador.
La paradoja de los genéricos
En Colombia se olvidan las facilidades para comercializar medicamentos genéricos[2]. Estos tienen la misma fórmula que los medicamentos que comercializan los laboratorios con marcas más reconocidas (y precios más caros). Sin embargo, Scherer (1993) nos señala una paradoja sorprendente de los genéricos: los medicamentos que son “clonados” no bajan su precio de manera relevante (apenas un 2%), y en algunos casos incluso suben su precio (Scherer, 1993, p. 101). Además, con los genéricos surge un mercado segmentado en dos: los que compran el genérico y los que siguen siendo sensibles a la marca y a las drogas “originales” más caras.
¿Por qué se sigue comprando la misma fórmula en una presentación más costosa? Aquí aparece uno de los temas claves y polémicos, descifrar por qué muchos médicos y pacientes prefieren usar la medicina de una marca más fuerte (no hay que ser muy astuto para saber que muchos médicos reciben publicidad y muestras de estas marcas).
El problema evidencia un importante aspecto de la demanda por medicamentos: el sujeto que consume el medicamento (el paciente) es diferente a quien toma la decisión de compra (el médico que da la receta) y a quién financia (en muchos casos el seguro médico privado o social). El consumidor de medicamentos muchas veces ni siquiera sabe que existe el genérico, confía en su médico y sabe que le pueden reembolsar parte del gasto si tiene la fortuna de contar con un seguro.
Mala medición de la inflación en medicamentos
Scherer (1993, p. 102-3) nos habla de las “perplejidades en los índices de precios de los medicamentos”. Muchas veces la canasta de medicamentos que se usa para medir el rango de los precios tiene una serie de debilidades que exageran el costo final ante la opinión pública:
- No consideran los medicamentos genéricos disponibles. Estos medicamentos  ponderarían a la baja el precio en las drogas que sustituyen.
- No distinguen entre medicamentos nuevos y ya existentes. Los precios de los medicamentos tienen ciclos de vida y suelen salir con un precio más bajo para ganar mercado y luego aumentar su valor.
- Se carece de “índices hedónicos”. Esto significa que quien compra medicamentos puede estar evitando, gracias al producto que adquiere, una serie de costos adicionales en servicios médicos de hospitalización o en días perdidos de trabajo. El medicamento puede estar ahorrando muchos costos adicionales y esto se pierde de vista.
Los mercados emergentes
Michael Kremer (2002) estudia varios de los problemas que se presentan en los países en desarrollo para la industria farmacéutica. El primero es de escala: el gasto de 38 países africanos en medicamentos era menor al del estado norteamericano de Connecticut en 2001. Para esa época, los países latinoamericanos representaban el 7,5% de los ingresos para los laboratorios farmacéuticos multinacionales (Kremer, 2002, p. 70).
Es por esto que antes de la era de los acuerdos de libre comercio internacionales, algunos laboratorios realizaban una práctica que los economistas conocemos, pero el público general desprecia: discriminación de precios. La teoría microeconómica demuestra que para maximizar ingresos, una empresa puede cobrar más caro el mismo servicio a quien tiene mayor disposición de  consumirlo. En los mercados emergentes, los laboratorios eran más laxos con sus precios y menos exigentes sobre las patentes. El resultado fue que los consumidores en países desarrollados comenzaron a protestar por los exorbitados precios farmacéuticos en sus países, tomando como evidencia los menores precios en mercados emergentes. Una de las anécdotas más terribles sobre estas denuncias ocurrió en 1982, cuando la senadora estadounidense, Paula Hawkins, protestó porque el precio de una serie de vacunas era el triple cuando se vendía al Gobierno de Estados Unidos que al comercializarlas en naciones extranjeras. El laboratorio fabricante, ante la interpelación oficinal, optó por dejar de acudir a las licitaciones de UNICEF para comercializar las medicinas a bajos precios en naciones pobres (ver Kremer, 2002, p. 74). Vaya uno a saber cuántos niños murieron como consecuencia.
El problema de los mercados emergentes es la percepción de que se aprovechan gratis o a menor precio de todo el esfuerzo de investigación y verificaciones que se conduce en naciones desarrolladas. De allí que en acuerdos comerciales internacionales se tienda a proteger al lobby de laboratorios y a exigir que se respeten las patentes.
Los economistas hablan del problema de las externalidades para referirse a las consecuencias involuntarias de nuestro consumo o producción. En el caso de los medicamentos, el consumidor del tercer mundo jamás piensa en el problema de la producción en los laboratorios internacionales. Y también hay otra dificultad: consumir un medicamento y dejar de consumirlo, por decisión propia y no por prescripción médica, puede afectar la salud del resto de los ciudadanos. Alguien que se medica mal y consume antibióticos de forma excesiva, puede terminar generando cepas más poderosas de un virus que posteriormente me pueden atacar a mí. Estos temas cobran relevancia en mercados emergentes por la falta de médicos capacitados y de consumidores educados.
Kremer señala un problema de fondo en el mercado de medicinas para las economías pobres: “el abastecimiento de medicinas es frecuentemente ineficiente y corrupto, y la regulación inapropiada puede impedir el acceso. Adicionalmente, los trabajadores del sector salud son poderosos respecto a los pacientes”. (2002, p. 75)
Esto nos lleva a meditar sobre nuevas aristas en el problema latinoamericano de los altos precios de las medicinas:
- El problema de los precios puede estar lejos del laboratorio fabricante y residir en una ineficiente distribución privada. La distribución de los medicamentos se puede encarecer por la mala infraestructura local (en Colombia hay severos problemas de vías de comunicación y transporte, por ejemplo), la poca competencia en la distribución, y las redes de farmacias que hacen acuerdos de precios. Los mayoristas farmacéuticos como las venezolanas Locatel y Farmatodo (ahuyentados de su país por el comunismo del régimen chavista) han sido una innovación reciente en Colombia.
- El gobierno, como comprador de medicinas, puede favorecer precios elevados que favorezcan a laboratorios “amigos”. He visto personalmente fortunas construidas sobre la provisión de medicamentos al Seguro Social venezolano, y destaco que algunas existían incluso antes del régimen chavista.
- El servicio público de salud se ocupa más de los salarios para el poderoso lobbymédico, que de tener presupuestos para las medicinas que necesitan los pacientes. Luego no es sólo un tema de laboratorios fabricantes. La cadena de distribución y venta al público es un asunto crítico en la formación del precio final. Y hay que preguntarse también por los aranceles y restricciones de divisas para adquirir los medicamentos o sus componentes.
 Recomendaciones de política pública
Scherer concluye en su trabajo: “la marcha desenfrenada hacia una regulación de los precios en la industria farmacéutica puede entorpecer seriamente los incentivos de la industria para invertir en nuevos productos. Los organismos de gobierno que regulan los precios y beneficios están caracterizados por un sesgo miope.” Y agrega: “Una mejor aproximación (…) sería trabajar hacia mejorar la información en el mercado farmacéutico, de tal manera que cuando expiren las patentes de nuevas drogas, los productos genéricos se conviertan en sustitutos más efectivos”. (1993, p. 113)
Tras todas las peculiaridades que he expuesto sobre el mercado farmacéutico, la postura de Scherer adquiere todo su sentido. El control de precios simplemente es un recurso fácil –no dudo que sea bien intencionado-, que nos seduce y para nada resuelve los problemas de fondo.
Tres elementos son relevantes a la hora de pensar los topes al precio máximo de los medicamentos:
En primer lugar, la asimetría de información que ya nos anticipaba Arrow desde 1963. El mundo farmacéutico es complejo, pero en un servicio público el objetivo debe ser favorecer la difusión de información sobre los prospectos de las medicinas, sobre sus principios activos y notificar a los pacientes cuáles son los medicamentos genéricos indicados para su enfermedad.
En segundo lugar, como encontraron Duggan y Scott[3] (2010), al estudiar el impacto a corto plazo de un capítulo del programa Medicare en Estados Unidos (el programa de cobertura de seguridad social), es importante el manejo de formularios que permitan a los pacientes encontrar tratamientos alternos (y menos costosos) que los patentados. Las aseguradoras que manejan formularios y tienen mandato de comprar los medicamentos con ahorro en costes, consiguen economizar en gastos farmacéuticos. Además, estas empresas tienden a hacer un trabajo de procesamiento de información que es inaccesible para el consumidor individual. Los consumidores individuales agrupados –no sólo en aseguradoras, sino en asociaciones de pacientes- pueden hacer el trabajo de buscar mejores precios en medicamentos, porque cuentan con economías de escala ausentes para el consumidor particular.
En tercer lugar, dado que los mercados emergentes tienen una serie de dolencias y enfermedades distintas a las de los  mercados desarrollados, bien por su geografía (la malaria por ejemplo) o por sus menores ingresos, se puede considerar la financiación estatal para el desarrollo de nuevos medicamentos. Como indica Kremer (2002), hay dos tipos de programas estatales para estimular la investigación en nuevas medicinas: por una parte están los programas push, que subsidian a los investigadores y sus insumos, guiándose por los proyectos que presentan; y por otra están los programas tipo pull que ofrecen volúmenes de compra y precios garantizados a quienes consiguen inventar una fórmula exitosa (2002, p. 82).
En mi experiencia personal con la salud española (por cierto, desafortunada en cuanto a médicos), un destacado dermatólogo me comentaba que los fondos públicos en investigación sanitaria se desvían hacia médicos que presentan proyectos de investigación, sin ningún tipo de garantía sobre el resultado final, y muchas veces sin seguimiento o control por parte del Estado. Esta es precisamente la ineficacia de los programas gubernamentales tipo push.
Kremer apunta hacia los programas tipo pull como los más eficaces, en los que el investigador sabe que solo recibirá subsidios estatales y recompensas cuando entreguen un proyecto médico exitoso. En este caso los riesgos van por cuenta del investigador y este será más cuidadoso para buscar las alternativas más viables y eficaces para conseguir una fórmula exitosa y finalmente el apoyo estatal. El gobierno no tendrá que andar verificando quién tendrá éxito sobre un papel guiándose por lo hermoso que se vea el proyecto, porque premiará directamente los resultados.                                    
Estoy convencido de que estas son ideas mucho más eficaces para abaratar las medicinas a la gente. Desde luego, invito a los responsables de políticas públicas, a sus asesores y al elector a que tenga en cuenta estas consideraciones que la teoría económica nos ofrece, en lugar de caer, como yo mismo lo hice, en la retórica fácil sobre un tema tan sensible como las medicinas.


[1] Aquellos fármacos superventas cuya facturación puede superar los mil millones de dólares anuales.
[2] Los medicamentos genéricos cobraron dinamismo con la legislación estadounidense conocida como Waxman-Hatch Act de 1984.
[3] Estos autores también ponen en consideración el concepto de “formulario” como “mecanismo que permite al comprador identificar un tratamiento terapéuticamente similar como un sustituto viable de un tratamiento patentado” (Duggan & Scott, 2010, p. 590).


Arrow, Kenneth J. (1963). Uncertainty and the Welfare Economics of Medical Care.  The American Economic Review. Volumen LIII.
Berndt, Ernst R. (2002). Pharmaceutical in U.S. Health Care: Determinants of Quantity and Price. Journal of Economic Perspectives. Volumen 16, No. 4, pp. 45-66.
Kremer, Michael. (2002). Pharmaceuticals and the Developing World. Journal of Economic Perspectives. Volumen 16, No. 4, pp. 67-90.
Schrer, F. M. (1993). Pricing, Profits, and Technological Progress in the Pharmaceutical Industry. Journal of Economic Perspectives. Volumen 7, No. 3, pp. 97-115.
Duggan, Mark & Scott, Fiona. (2010). The effect of Medicare Part D on Pharmaceutical Prices and Utilization. American Economic Review. Volumen 100. No.1, pp. 590-607.





Cristina no sabe gobernar
Elena Valero Narváez.

Argentina 


La campaña electoral ha comenzado y a pesar de que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, tiene a su disposición todos los medios del Estado, no ha podido mejorar su imagen ante los sectores que ya conocen que lo único que puede dar a la sociedad son “paroles”, que para colmo entrega por cadena nacional (con lo cual sólo apagando el televisor podemos dejar de escuchar mentiras).
Lo que sí ha logrado, con bastante éxito, es desmejorar el sistema democrático hasta el punto en que es difícil reconocerlo. Hay personas que por creer que viven en una democracia empiezan a rechazar el único método pacífico para resolver el conflicto político.
Cristina Fernández ha avanzado considerablemente en debilitar a las fuerzas sociales que ponen barreras al avance del Estado sobre la sociedad civil. Por medio de la compra, presión, e intimidación, ha enmudecido la crítica de los medios de comunicación, hasta el punto en que solo quedan dos o tres que se animan a luchar por la prensa libre. Gracias a ellos y a algunas otras fuerzas que -aún debilitadas-, siguen oponiéndose a los desmanes del Gobierno, podremos llegar a las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que indicarán el grado de fuerza que tiene la presidenta para avanzar hacia el proyecto de limitar aún más a la sociedad civil. Por otro lado, sabremos cuáles son los candidatos que la sociedad ve con más posibilidad de éxito para realizar el ejercicio de oposición.
Una vez que culminen las elecciones tendrá que realizarse un debate de ideas sin el cual es difícil pronosticar hacia dónde iremos después de que Cristina pierda el poder.
Este Gobierno ha ampliado los límites de la dominación, estatizando e interviniendo indebidamente en todos los mercados, limitando y aun coartando la libertad de comerciar y producir, congelando precios, afectando y, muchas veces, vulnerando el derecho de propiedad. No le importa pasar por encima de las leyes, como lo demuestran los casos de las ahora estatizadas Aerolíneas Argentinas, YPF y la empresa Ciccone, a las cuales les confiscó acciones que detentaban sus anteriores propietarios.
Valga aclarar que decimos confiscación y no expropiación, porque eso es lo que ocurrió en la práctica. Según la Constitución, la expropiación requiere declarar de utilidad pública la empresa que se pretende apropiar y que se efectúe el pago de una indemnización previa. Además, la confiscación está expresamente prohibida por la Constitución Nacional.
Esto es grave porque también fue confiscación la apropiación del dinero y otros activos que los futuros jubilados tenían en sus cuentas particulares, conocidas como Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), que fueron remitidos a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), organismo que malversó los fondos de destinación específica (para los jubilados), y terminó usándolos para subsidiar y otorgar préstamos a empresas particulares o contribuir a financiar el ya pavoroso déficit del Tesoro.
El mismo mecanismo se utilizó para adueñarse, ilegítimamente, de grandes porcentajes del capital accionario de las principales empresas del país y con ello de sus derechos políticos. 
En su afán hegemónico por concentrar la "suma del poder público", la presidenta ha ido recurriendo a innumerables decretos de necesidad y urgencia –que distan de ser “necesarios” y “urgentes” según la interpretación cabal de estos términos-, para asumir funciones legislativas que son de competencia exclusiva y excluyente del Congreso de la Nación.
En Argentina se ha violado el derecho de propiedad, al reglamentar la ley de Mercado de Capitales, que contiene un artículo que permite a la Comisión de Valores dar permiso al Estado para que (teniendo un mínimo del 2% de las acciones), pueda intervenir en una empresa desplazando a los directores y asumiendo sus funciones. Recordemos que antes se acudía al poder Judicial y no a la Comisión de Valores, para mostrar pruebas que avalaran el mal desempeño de una empresa y así pedir la intervención de un veedor o interventor dentro de ella.
Con la destrucción del mercado de capitales, una de las principales fuentes de financiamiento de las empresas donde se ofrecen y demandan fondos a medio y largo plazo, será cada vez más difícil que alguien quiera invertir en el desarrollo de las empresas.
Estas y otras medidas arbitrarias generaron efectos nocivos en lo político y en lo económico demostrando que un gobierno “dirigista” e intervencionista siempre es peligroso para el desarrollo de una república.
En una democracia que funciona, los gobernantes, como todos los demás habitantes, deben respetar las leyes. El problema es que en Argentina el Gobierno las cumple solo si le conviene, demuestra que no tiene responsabilidad ética, y por lo tanto cree que puede hacer lo que quiera. 
En las próximas elecciones, y más aún en las de octubre, la gente tendrá la oportunidad de propiciar un cambio. Esperamos que sea saludable para que en un futuro cercano Argentina pueda enderezar el rumbo perdido de la Constitución y terminen los avances de la arbitrariedad del Gobierno.

martes, 30 de julio de 2013

L.A.F.S.A.


    2013


EXTRAORDINARIO
CASO DE CORRUPCIÒN

 A VOLAR POR LAFSA.

 

Al inicio de su 'gestión', (?) el Sr. 'K' anunció con bombos y platillos que 'por fin ibamos a tener una línea aérea federal, que será manejada por nosotros, los argentinos, para reponer la venta apátrida de Aerolineas Argentinas...'


POR ESO ''CREÓ'' LAFSA.... vayan reservando sus pasajes!!!!

De no creer.....

Líneas Aéreas Federales Sociedad Anónima, LAFSA, es una empresa estatal creada por el decreto 1238/2003, que nunca voló ya que no tiene aviones y, desde su creación lleva gastados la suma de 125,7 millones de  pesos (más de 40 millones de dólares)
LAFSA tiene un plantel de 99 empleados, entre los cuales se cuentan cinco  gerentes que cobran un sueldo de bolsillo por encima de los $ 10.500.
Sus oficinas ocupan dos pisos en una de las zonas más particulares y caras  de la ciudad de Buenos Aires, Ramos Mejía y Libertador, a metros de la  estación Retiro.
Esos cuarenta millones de dólares en personal representan un importe  similar al que el gobierno nacional asignó este año  para la Cuenca Matanza - Riachuelo, o la mitad del programa 'Más escuelas, mejor educación'.
En 2006 se contemplaron también gastos por 1 millón de pesos en concepto de'asesoramiento' no especificado.

El plantel de LAFSA lo componen:

1. Ingeniero José Alberto Bidart (operador del ministro Julio De Vido)
quien fue designado presidente de la compañía área, sin aviones.
2. Brigadier Jorge Eduardo Baravalle , vicepresidente de la empresa,
consuegro del entonces ministro de Economía Roberto Lavagna.
3. Nicolás Scioli, (hermano del ex-vicepresidente de la Nación, candidato K
y gobernador de la provincia de Buenos Aires), quien fue uno de los
primeros miembros del directorio: el único que percibía sueldo, según
informó Alberto Fernández, ex-jefe de Gabinete, al Congreso Nacional. El
consuegro de Lavagna y el amigo de De Vido siguen en funciones.
4. El Gerente General de la empresa con personal, pero sin producto y sin
clientes, es Guillermo Ballesteros.
5. El Gerente de Atención al Pasajero es el Auxiliar de a Bordo del avión
presidencial Tango 01 (en uso de licencia en su otro trabajo).
6. El Gerente de Mantenimiento es Hugo Cifala.
7. El Gerente de Personal es Ricardo Spera.
8. El Gerente de Marketing es Walter Salama.
9. El Gerente de Comandantes es César Carrizo.
10.. El Gerente de Tripulantes de Cabina es el señor Escagliarini.

Cada uno de los gerentes lleva ya tres años haciendo nada y perciben unos
$ 10.500 más tickets canasta y viáticos.

Diez gerentes. Catorce pilotos y copilotos. Dos tripulantes de cabina.
Diez Supervisores Jefe. Veinte Técnicos aeronáuticos. Diez
administrativos. Treinta operadores de Rampa.

El promedio de salarios de la 'empresa' que no funciona y mantenemos todos
esde 4.500 pesos brutos, 3.700 pesos de bolsillo.

Otros gastos :

En ciertos casos los directores de las empresas proveedoras son las mismas
personas y han cobrado por gastos muy sugerentes.
En 2004 LAFSA pagó $ 459.664,37 por 'Uniformes' y $ 372.750 por
Capacitación'.

Plan de vuelos (Para una empresa sin aviones)

Buenos Aires-Asunción-Ciudad del Este (tres vuelos semanales).
Buenos Aires-Lima-Quito-Guayaquil-Caracas-Bogotá (dos frecuencias
semanales).
Buenos Aires-Santa Cruz de la Sierra-Caracas-Bogotá (cuatro vuelos
semanales).
Buenos Aires-Lima-Quito-Guayaquil-Caracas-Bogotá-México-Los Ángeles (tres
frecuencias semanales).
Buenos Aires-Santa Cruz de la Sierra-La Paz-Caracas-Bogotá-México-Los
Ángeles (tres vuelos semanales).
 QUE ESTO TERMINE EN LA ARGENTINA.
 LA ÚNICA FORMA DE TERMINAR CON LA CORRUPCIÓN Y HACER SABER A LA GENTE QUIEN ES QUIEN EN ESTE PAÍS.                                                 (aunque cuando van a votar parece que se olvidan)





jueves, 25 de julio de 2013

Justicia.


    2013


Preservar la 
independencia 
de los jueces.
Por :

Jorge 
Ricardo 
Enrique



CONSEJERO, DEL CONSEJO DE LA 
MAGISTRATURA, CABA.

24/07/13.

El constitucionalismo nació como una reacción contra el poder absoluto.
 A fin de evitar el despotismo, que es el mayor peligro para la libertad de los ciudadanos, Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu, postuló en su obra más célebre, El Espíritu de las Leyes , publicada en Ginebra en 1748, que las funciones legislativa, ejecutiva y judicial deben ser atribuidas a órganos distintos.

El constitucionalismo anglosajón acuñó la expresión checks and balances (frenos y contrapesos) para ilustrar la misma idea, que tiende a la existencia de un equilibrio de poderes.

Conforme a esos principios, la Constitución distribuye las funciones de gobierno entre distintos departamentos. Dentro de ese esquema, la independencia de los jueces es la que debe preservarse con mayor celo. 
Por eso se la rodea de ciertas garantías, como el carácter vitalicio de la función y la intangibilidad de las remuneraciones.

Se protege así a los jueces para que puedan interpretar y aplicar las leyes de buena fe, sin temor a presiones.

La contrapartida de esas garantías, de las que carecen los demás poderes, es la exigencia de que los jueces se aboquen estrictamente a su deber, sin avanzar sobre las facultades de los legisladores ni del presidente. 
En especial, deben ejercer con mucha prudencia la atribución del control de constitucionalidad de las leyes. Cuando un juez declara inconstitucional una ley, está actuando contra lo que decidieron los representantes de la mayoría del pueblo. 
De ahí que la doctrina constitucional norteamericana haya señalado el carácter “contramayoritario” de esa declaración. 
Y está muy bien que los jueces lo hagan cuando hay fundados motivos, pero la gravedad de esa función exige que la inconstitucionalidad sea la “última ratio”, el último recurso.Estos lineamientos básicos acaban de ser desconocidos por un juez de la Ciudad de Buenos Aires, el doctor Roberto Gallardo.
En un pronunciamiento que no reconoce precedentes, declaró la inconstitucionalidad de un veto del Poder Ejecutivo a una ley (sobre la actuación del Estado porteño en los casos de abortos no punibles) y ordenó al Boletín Oficial publicar la ley vetada. 
El fundamento no fue ningún defecto formal del decreto de veto, sino la discrepancia del juez con los motivos que llevaron al Jefe de Gobierno a vetar la ley.
Es decir, el juez se entrometió en el procedimiento de formación y sanción de las leyes. 
En los hechos, Gallardo reformó la Constitución de un plumazo. 
Es bien conocida la propensión de este magistrado a fallar de acuerdo a sus preferencias personales, con indiferencia respecto de lo que determinen la Constitución y las leyes, pero esta vez batió sus propias marcas. 
Los porteños deberemos resolver si queremos mantenernos en la senda de Montesquieu o tolerar que un juez legisle desde la soledad de su despacho.

jueves, 18 de julio de 2013

AMIA.. º19 Años.


    2013


Se cumplen 19 años del atentado contra la AMIA en Argentina.



Buenos Aires (CNNEspañol) - 

La comunidad judía argentina recordó esta mañana a las 85 personas que fallecieron en el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina el 18 de julio de 1994. En el acto por el 19 aniversario, dirigentes judíos y familiares de las víctimas volvieron a exigir justicia y criticaron fuertemente el acuerdo entre los gobiernos de Argentina e Irán para esclarecer los hechos.
El titular de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky, sostuvo que el memorando entre Argentina e Irán en el marco de la causa que investiga el atentando “es contraproducente para el esclarecimiento” y “adolece de vicios de inconstitucionalidad”, según informó la agencia estatal Télam.
"Las heridas no pueden cicatrizar sin verdad ni justicia", agregó Jmelnitzky, citado por Télam, en su primer discurso como presidente de la mutual.
Sofía Guterman, madre de una de las 85 víctimas fatales, también se mostró muy dura durante el acto, del que no participó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. 
Según el diario La Nación, Guterman aseveró que el memorando “es un pacto entre un país agredido y un país agresor; está hecho para garantizar la impunidad de los criminales".
"Los muertos no se negocian", concluyó Guterman, miembro de la agrupación Familiares y Amigos, según indicó La Nación.
En enero de este año, Argentina e Irán suscribieron un acuerdo de entendimiento para revisar la causa AMIA. 
Si bien algunas agrupaciones de familiares tomaron con optimismo la noticia, el pacto fue cuestionado por la mutual judía y diversas organizaciones que rechazan cualquier tipo de negociación con Irán. La república islámica fue acusada en 2006 por los fiscales Albertos Nisman y Marcelo Martínez Burgos de planificar el atentado. 
Desde entonces, Argentina reclama la extradición de siete exfuncionarios iraníes para ser juzgados.